Trabajamos Derecho Civil, Mercantil y Procesal con dedicación y experiencia contrastada.
El caso lo lleva quien lo asume, no un becario sin supervisión.
Forma societaria específica de profesionales colegiados, con responsabilidad y garantías reforzadas.
Explicamos con honestidad las posibilidades reales del caso antes de que decidas contratar.
Nuestra especialización principal está en Derecho Civil (contratos, arrendamientos, responsabilidad civil, obligaciones, propiedad, sucesiones), Derecho Mercantil (societario, contratos mercantiles, concursal, morosidad empresarial, competencia desleal) y Derecho Procesal (litigación en jurisdicción civil y mercantil, recursos, ejecuciones). Para asuntos de otras áreas fuera de nuestra especialización, coordinamos con abogados colegiados de confianza en el ICAM.
Los honorarios se pactan por escrito antes de asumir el asunto conforme a la normativa colegial vigente, con transparencia total sobre coste estimado. Modalidades habituales: honorarios por fases del procedimiento, cuota igualitaria mensual para clientes con volumen recurrente, presupuesto cerrado en asuntos con complejidad valorable a priori. Sin comisiones ocultas y con desglose detallado.
Consúltanos las condiciones actualmente vigentes de la primera visita. Habitualmente valoramos el asunto en primera consulta con orientación inicial sobre viabilidad y posibles enfoques, para que decidas con información antes de asumir compromiso profesional. La transparencia sobre coste de primera visita se comunica con antelación.
Sí, cuando la especialización del asunto lo justifica. Como abogados colegiados en el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid podemos actuar en tribunales de todo el territorio nacional con habilitación específica cuando el caso requiere desplazamiento a partidos judiciales de otras provincias.
La diferencia principal está en el tipo de atención. En un despacho como el nuestro, el socio que analiza tu asunto es el que lo lleva hasta el final, con conocimiento directo del caso y sin cambios de equipo. En bufetes de mayor tamaño, la atención suele diluirse entre asociados, becarios y equipos rotatorios. Ambos modelos tienen su ámbito de utilidad; nosotros hemos elegido el primero.